Kimo-Kap Zaragoza-Huesca

Un yelmo de colores para los pequeños guerreros contra el cáncer

Fotos de la galería e interiores: Noemi Martínez Pérez.

Los pequeños guerreros de la lucha contra el cáncer cuentan desde hace tres años con los “kimos”, un aliado su batalla elaborado para ellos por los voluntarios de la asociación Kimo-Kap. Un proyecto solidario dirigido a la «confección de gorros-bandanas para regalar a los niños y niñas oncológicos, que necesitan cubrir sus cabezas para protegerlas de los rayos del sol y del frío», explican desde la asociación.

La iniciativa, que surgió en Madrid en el año 2014 de la mano de Jeanne De Montluzin Rieche, llegó hace dos años y medio a Zaragoza y Huesca, explica la actual delegada, Nieves Martínez. «Yo estoy en varios grupos de punto de cruz, y tanto en el grupo  “Encantadas” como el de “Bordando juntos” se colabora con Kimo-Kap. Yo conocí el proyecto a través de Bordando Juntos», explica Martínez, aunque sería durante a la visita al stand que el proyecto habilitó en la Feria Creativa Madrid cuando decidió dar el paso para unirse al proyecto.

María Jesús Ruiz, directora de El Hilo Armónico

La cadencia ancestral del repiqueteo aragonés más universal

Fotos de la galería e interiores: Noemi Martínez Pérez.

El encaje sedujo a la zaragozana María Jesús Ruiz mucho antes de que el destino la llevara a compartir su saber en El Hilo Armonico, escuela de encaje de bolillos que fundó en el año 2009 en Zaragoza. Una maestra encajera que combina la docencia con su labor de recuperación de las randas ansotanas, un encaje típico aragonés, y con su fascinación por las aplicaciones menos convencionales de una técnica tradicional con gran arraigo en Europa.

María Jesús Ruiz, diplomada en Biblioteconomía y Documentación, es una de las encajeras más doctas en el terreno del bolillo, aseveran sus alumnas. Tal y como manifiestan sus estudiantes, la encajera aragonesa está siempre dispuesta a aprender y transmitir sus conocimientos. Una instrucción nada desdeñable, puesto que cuenta con numerosos cursos de formación impartidos por expertas internacionales, así como un título de la Escuela Holandesa que la avala como Maestra Encajera. Un certificado obtenido a lo largo de cuatro años de cursos intensivos que las maestras holandesas imparten dos veces al año en España. Dicha acreditación se obtiene una vez superados ocho cursos, uno por cada especialidad, a los que se suma otro de clasificación e identificación de encajes.