Martina en el País de las Hadas (XIX)

Autor de la fotografía: http://www.viktorhanacek.com/

La comunión de Nieves sería el próximo domingo y esa tarde había decidido repasar su vestido con su abuela Purificación en la búsqueda de fallos que solventar. La niña se probó el trajecito. Al contemplarla, su abuela pensó que esa niña era un hada bella, tal y como lo era Martina, la difunta madre de la pequeña.

Durante la búsqueda de errores de confección, Nieves encontró varios fallos que no quiso dejar pasar, así que se sentó junto a su abuela en silencio. Tomó una aguja con sus manos, buscó el hilo adecuado, y comenzó a reparar los descosidos.

Martina en el País de las Hadas (XVIII)

Autor de la fotografía: http://www.viktorhanacek.com/

El traje de comunión de Nieves estaba casi terminado, y aun así siempre quedaban cosas por hacer. Y así se lo hizo saber a su abuela.

—Los remates llevan tanto tiempo como el que lleva hacer el traje—, le explicó Purificación a su Nieta. La niña asintió un poco aburrida y decepcionada por dedicarle tanto tiempo a una tarea que no lucía de manera inmediata. Una vez confeccionada la forma general de su vestido de comunión, los retoques finales resultaban aburridísimos. Parecían una pérdida de tiempo, pero sin ellos el traje no estaba completo.