Martina en el País de las Hadas (XLIII)

Autor de la fotografía: http://www.viktorhanacek.com/

Durante los primeros días de trabajo de Nieves en la escuela del pueblo, la maestra emérita estuvo a su lado. La asesoró sobre todo lo que necesitaba saber para gestionar la institución más querida del lugar. Una vez transmitido el conocimiento, recogió sus cosas y se marchó.

La que había sido maestra durante tantos años no tenía hijos. La vida y su determinación le habían llevado a mantenerse soltera. Ella solía ironizar cuando le preguntaban sobre esa situación poco frecuente en aquellos tiempos.

Martina en el País de las Hadas (XLI)

Autor de la fotografía: http://www.viktorhanacek.com/

Cuando Nieves tomaba una decisión, nadie en el mundo podía hacerle cambiar de opinión. Ni su maestra, ni sus tías, ni su padre… nadie salvo su madre y su abuela.

La influencia que ambas mujeres habían tenido sobre ella no había menguado con el paso de los años. Hecho del que fue plenamente consciente la noche anterior. La joven tejedora aún no podía creer lo que había sucedido hacía unas horas.