Martina en el País de las Hadas (LII)

Autor de la fotografía: http://www.viktorhanacek.com/

Las campanas del pueblo repicaban al tiempo que los habitantes, vestidos con sus mejores galas, acudían a la misa de domingo. Nieves se había puesto preciosa para la ocasión. Tomó el brazo de su padre y como cada semana, acudió a su cita con la iglesia acompañada de toda su familia.

Durante el rito estaba más fuera que dentro del templo. A la salida de misa solía pasear con Sebastián, así que tenía muchas ganas de que el cura se diera prisa para poder encontrarse con su enamorado cuanto antes.

Martina en el País de las Hadas (LI)

Autor de la fotografía: http://www.viktorhanacek.com/

Después de su encuentro casual con el pastor del pueblo, Nieves comenzó a pasear con él todos los domingos. Sebastián era un hombre paciente y respetuoso, con un alma sensible capaz de abordar cualquier tema que ella le planteara.

La semana era ligera ahora que esperaba la llegada del domingo con ilusión. Cada día se levantaba temprano para ver desde la ventana de su habitación cómo su padre le entregaba el ganado al pastor, antes de que ambos se dirigieran a sus obligaciones en el campo. En el momento en el que Ricardo le daba la espalda a Sebastián, éste alzaba su mirada hacia la habitación de la chica y la saludaba con una sonrisa y un gesto de sombrero.

¡Feliz Navidad y feliz 2018!

De labores, almas y comadres

Foto: Photo by yvestown on Foter.com / CC BY-NC-ND

Cuando decidí lanzarme al blogging hace 18 meses, primero en www.costureras.info y posteriormente en www.lavozdelascostureras.com, quise buscar un sinónimo de la palabra, de “labores”.  Un término usado tradicionalmente para denominar de forma genérica al ganchillo, el bordado, el punto, los bolillos, la costura… Mi objetivo era encontrar un sinónimo actualizado de ese término mediante el cual todas las personas que practican estas disciplinas se sintieran cómodas: desde las más veteranas a las más jovencitas, desde las más clásicas a las que buscan otros motivos o formas estéticas.

Sin embargo, a lo largo del año y medio en el que he estado charlando con tantas mujeres, y tan diferentes, al menos en apariencia, me he dado cuenta de que me he reconciliado con la palabra “labores”. Después de 18 meses de trabajo me caído en cuenta de que lo de menos es la palabra, la forma, el continente. De lo que quiero hablar es del contenido, de las personas, de sus motivaciones y deseos. Cada cual puede denominarlas como desee: hay quien habla de “crochet”, otras de “ganchillo”, las hay que hacen “knitting” mientras otras prefieren hacer “punto”… qué más da. Todas hacen exactamente lo mismo: buscan en las disciplinas textiles tradicionales un modo de expresión artística y personal, paz y socialización.