Taller 5, complementos textiles veganos, éticos y de esencia peruana
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Dalia Mercado y Chris León, Taller 5

Una línea de complementos ética, ecologista y de esencia peruana

Fotos, Taller5.

Camafeos y sombreros elaborados con productos veganos, impregnados de iconografía feminista, y diseñados bajo una estricta ética personal y de trabajo. Así se presenta Taller 5, una línea de complementos textiles obra de las arquitectas peruanas Dalia Mercado y Chris León. Estas jóvenes emprendedoras residen actualmente en Madrid, aunque se conocieron en Lima, capital de su país natal, cuando ambas estudiaban en la facultad de Arquitectura. Un duro trance en la salud de una de ellas fue el último empujón para que estas mujeres se lanzaran a vivir su sueño: ganarse la vida con creatividad, color, justicia y belleza.

(Puedes encontrar los productos de Taller 5 en su tienda y en instagram)

LA VOZ DE LAS COSTURERAS.: ¿Qué llevó a dos arquitectas peruanas a recalar en Madrid y fundar una marca propia de complementos?

TALLER 5_DALIA.: Yo venía al menos dos veces al año a Madrid a visitar a mi mamá, que vive acá desde hace doce años. La última vez que vine, en noviembre de 2016 por el cumpleaños de mi mami, tuve una entrevista inesperada de trabajo y me dijeron que empezara lo más pronto posible. Yo había estado sin trabajar tres años y medio y sentía la urgente necesidad de independizarme económicamente de mi compañero, así que acepté. Empecé a trabajar como diseñadora y fotógrafa en una pequeña empresa de marketing online. El 27 de abril de este año me operaron un quiste sebáceo que tenía en la nuca, los médicos descubrieron que era un sarcoma, un tipo de cáncer que se forma en los tejidos blandos. Me operaron otra vez y para mi suerte no necesité otros tratamientos, pero el susto fue suficiente para tomar el impulso que me faltaba y dejar de buscar trabajo para empezar mi propio trabajo. La idea de Taller 5 ya estaba en marcha, pero muy lentamente, y luego de la pausa que hubo entre mis operaciones nos empujó a construir todo y finalmente lanzarnos y mostrar todo lo que hacíamos.

TALLER 5_CHRIS.: En el 2013 llegué a Madrid para hacer un intercambio en la universidad. Luego en el 2014 volví a Perú para terminar la carrera de arquitectura en Lima y seguir trabajando. Me gradué y presenté la tesis en 2015. Finalizado todo este periodo de estudios mi idea principal en ese momento era quedarme en Perú y más adelante regresar a Europa. Pero esa idea me duró poco y a mediados de 2015 estaba nuevamente en un avión con destino a Madrid para homologar el título de arquitecta y empezar a trabajar ya en Europa. Supongo que apresuré mi idea de venir, ya que la primera vez que vine la pasé genial y pensaba que cuanto antes regresara a Madrid más pronto continuaría viajando y conociendo lugares hermosos. Esto no quiere decir que en Perú no la pasara bien, allí tengo mi familia, amigos, conocidos, tenía trabajo y quizás para este momento estaría muy “establecida” económicamente allá… ¡creo! Pero siempre he estado en constante movimiento y cambios, así que decidí viajar. Taller 5 surgió en primer lugar porque Dalia y yo compartimos casi las mismas aficiones y los mismos gustos. Y además porque Dalia se mudó a Madrid y ya estábamos en el mismo espacio geográfico. Eso facilitó mucho las cosas porque ya nos podíamos reunir más seguido para conversar sobre nosotras y nuestros deseos por querer hacer algo más. Antes nos habíamos puesto en contacto para hacer algún proyecto de nuestras carreras, pero debido a la distancia no se pudo concretar. Ahora, desde que ambas estamos en Madrid y puesto en marcha Taller 5, esto ha ido progresando significativamente para nosotras. Quizás sea algo muy pequeño pero lo notamos y nos da felicidad.

Taller 5 es una línea ecologista de complementos textiles de dos arquitectas peruanas afincadas en Madrid.
Sombrero de rafia vegetal de Taller 5. Foto: Taller 5

LVC.: ¿Qué define vuestra línea de complementos? ¿En qué fase se encuentra vuestro proyecto?

T5_D.: Creo que nuestro estilo por ahora es más que nada el que nos gustaría tener, en mi caso apuesto por el block color, me gusta mucho lo simple y único, pero llamativo.

T5_C.: Lo que principalmente queremos es que nuestros accesorios sean de buena calidad, no sólo para las personas, sino también para el planeta. Por eso siempre usamos materiales veganos, que estén libres de maltrato animal etc. La fase en la que se encuentra nuestro proyecto es en la de posicionamiento, que las personas nos conozcan y sepan que estamos nosotras como otra alternativa en el mercado.

LVC.: ¿Qué significa para vosotras la elección del camafeo bordado como complemento en Taller 5?

T5_D.: Los camafeos nos parecen un accesorio útil para mostrar el bordado, muchas veces nos hemos quedado mirando bordados muy bonitos pero que no tenían una función «práctica», por eso pensamos en los camafeos. Nos gusta que lo que hagamos se pueda usar, no sólo ver.

T5_C.: El camafeo bordado fue uno de los primeros productos que hicimos son símbolos e iconografías peruanas para crearnos una identidad. Luego hemos continuado con los camafeos con el símbolo feminista y sombreros de rafia vegetal que para este momento serían nuestros productos estrella, en el cual se da a conocer tácitamente mucho de nosotras, ya que está hecho de un material vegano, ecológico, hecho a mano 100%, donde está cuidado cada detalle.

Taller 5 es una línea ecologista de complementos textiles de dos arquitectas peruanas afincadas en Madrid.
Camafeos bordados de Taller 5. Foto: Taller 5.

LVC.: El bordado y las labores en general suelen conectar con la línea femenina de la familia. Normalmente nos atraen porque hemos visto a madres y abuelas practicándolas, e incluso hemos aprendido de ellas. ¿Cómo fue vuestro bautismo con las labores? ¿Qué significa para vosotras el uso de técnicas ancestrales en Taller5?

T5_D.: Yo aprendí a bordar en la escuela, no me enseñaron en casa. Aunque mi madre hacía muchas cosas, como coser y otras manualidades, nunca le gustó bordar ni tejer. A tejer me enseñaron muchas personas, sobre todo una tía, pero la verdad es que fue mi curiosidad y ganas de aprender, porque siendo zurda siempre me decían que tejía mal, que era muy lenta o cosas así. Y ya desde joven sueño con vivir de esto, rodeada de colores y materiales que me permitan crear, para mi es una terapia, calma mi mente y luego… ¡se transforma en que he hecho cosas bonitas!

T5_C.: La costura la empecé a aprender en la primaria, en el colegio, ya que al haber crecido en un estado patriarcal este tipo de labores se les enseñaban a las niñas, y la mecánica y la electricidad a los niños, y ya estábamos en el siglo XXI. Pero, como en mi familia mis abuelas y mis tías sabían coser, tejer, bordar, pintar… se me hizo algo muy creativo, relajante e inspirador porque las veía felices. Mi madre nunca le gustó la costura ni nada parecido. Cuando finalicé el colegio entré a unas clases de pintura y costura, en ese momento aprendí algo de bordado con cinta, hice muchas cosas y pinté muchas cosas. Pero en el 2009, cuando empecé la carrera de arquitectura, todo eso se quedó estancado hasta que ahora, ocho años después, lo he vuelto a retomar.

Taller 5 es una línea ecologista de complementos textiles de dos arquitectas peruanas afincadas en Madrid.
Bordado en camisa de Taller 5. Foto: Taller 5.

LVC.: ¿Recordáis alguna anécdota relativa al aprendizaje de labores?

T5_D.: Yo cosía la ropa de mis muñecas a mano, pero lo que recuerdo es que cuando bordaba mi mamá compraba mucha tela para manteles y servilletas, para que las hiciera yo, eso me gustaba mucho… ¡era un encargo muy serio hacer los manteles de casa! La máquina de coser de mamá la empecé a usar luego de que ella emigró a España, ya tenía 18 años, creo que era por nostalgia, porque la extrañaba mucho.

T5_C.: Recuerdo que cuando viajábamos en vacaciones a la casa del pueblo de mi abuela materna ella tenía otra máquina de coser allá y me enseñó a usarla. Eran de estas máquinas antiguas de pedal, con su mesita incorporada, unos cajoncitos que se abrían hacia abajo y una madera superbonita, y a mi siempre me pareció de última tecnología, que se podía hacer de todo. Hubo una época en donde a todo le quería meter la máquina. También la hermana de mi madre siempre me ayudaba con todas las cositas que hacía, que si hacía un vestidito, una funda para el microondas, las servilletas bordadas o cosas de esas. Ella siempre me echaba una mano para darles el acabado final. También cuando iba a visitar a la familia de mi padre, casi todas las mujeres eran unas creativas, siempre estaban haciendo un montón de cosas: cosiendo, pintando, tejiendo, haciendo manualidades… y yo siempre mirando. Mi madre me compró una máquina de coser cuando tenía 16 años aproximadamente, porque hasta ese entonces aún seguía haciendo vestidos para las muñecas y cosas para la casa. Pero la usé muy poco porque luego viajé a Lima.

LVC.: ¿Qué destacaríais de Taller 5?

T5_D. y C.: Cuando empezamos Taller 5 nos pusimos a pensar cómo quisiéramos que esto fuera y la cosa más importante para nosotras es tratar de ser justas, empezando por nosotras mismas y nuestro trabajo (es nuestra oportunidad de «pagarnos» lo que es justo). Esto quiere decir seleccionar dónde compras y qué compras. No es nada fácil, sobre todo ahora que tenemos recursos limitados y queremos seguir avanzando, pero ahí vamos, creo que al final si podremos lograrlo.

 

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