“Amparito Taconcitos”, tercera clasificada en Maestros de la Costura - La Voz de las Costureras
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“Amparito Taconcitos”, tercera clasificada en Maestros de la Costura

«La moda es una manera más de expresarme, creo que mis vestidos dicen mucho de mí»

Fotos: RTVE y web de Amparo Ordaz

Amparo Ordaz alcanzó la tercera posición en Maestros de la Costura sin perder esa característica chispa que animó toda la segunda edición del programa de RTVE. Con un Grado Superior en Patronaje y Moda cursado en el Centro de Formación Profesional IES Ciudad del Aprendiz y un Grado en Diseño de Moda en la Escuela Superior de Diseño de Valencia, la concursante se reconoce más artista plástica y gráfica que costurera. Sin embargo, lleva el oficio de la aguja y el hilo muy dentro, gracias a esos momentos impagables vividos con su “yaya”, junto a la cual ha cosido trajes imposibles que finalmente vieron la luz con éxito. Una diseñadora de moda que también diseña fallas, ilustra y escribe cuentos, maqueta libros y aborda trabajos de cartelería. Y es que nada se le pone por delante a la aprendiz de eterna sonrisa amante de la obra de Madame Vionnet, Paul Poiret y Christian Dior, que actualmente lidera una web, http://amparitotaconcitos.com/, que lleva ese mote que ella ha transformado en su bandera.

LA VOZ DE LAS COSTURERAS: Muchas personas que cosen lo hacen motivadas por una historia familiar bonita ¿Qué recuerdo te llevó a empezar a coser? 

AMPARO ORDAZ: Mi primer recuerdo con el mundo de la moda y la confección fue muy familiar. A principios de los 90 era super tendencia los chalecos y a mi tío le encantaban. Él siempre ha sido muy moderno y amante de la moda, así que compró una tela súper psicodélica y le dijo a mi abuela que quería un chaleco. Como sobró un pedacito, mi abuela hizo un chaleco idéntico para mí. Yo con cinco años ya iba súper fashion con un chaleco igual que el de mi tío. Supongo que ese detalle, de tener una prenda única compartida con mi tío Ángel, fue el inicio de mi amor por la confección y la necesidad de llevar cosas diferentes.

L.V.C.: ¿Quién te enseñó a coser? 

A.O.: Inicialmente me enseñó mi yaya. Ella me enseñó que cortar era lo más importante y a hilvanar todo (cosa que con las prisas no hice ni una vez en mi paso por Maestros de la Costura jajajajaja). Después, en clase, ya aprendí más sobre el manejo de las máquinas de coser.

Un momento del programa. Foto: RTVE

L.V.C.: ¿Recuerdas alguna anécdota bonita que tenga que ver con tu aprendizaje?

A.O.: Recuerdo la primera boda a la que me invitaron, ya de mayor. Estaba emocionadísima por estrenar vestido e ir de largo. En aquel entonces apenas sabía coser, pero mi yaya estaba mucho más joven y aún cosía con destreza, así que decidí que quería un vestido al más estilo diva de Hollywood de los años 40. Loca de mí, me compré un tejido plisado maravilloso y recuerdo extenderlo en la mesa de comedor de mi yaya y decirle: ‘vale, y ahora ¿qué hago?’. La pobre mujer se quedó con cara de póker de pensar en el berenjenal que le había metido, porque claro, coser una gasa plisada no era nada fácil… Aun así, el vestido nos quedó precioso, pero nos costó lo que no estaba escrito. Para mí, lo mejor son esos ratos con ella, porque sin duda es y será uno de los pilares de mi vida. Ahora que está en sus últimos días, lo valoro más.

L.V.C.: ¿Qué significan para ti tener la capacidad de elaborar prendas, de vestirte como quieres y vestir a otros?

A.O.: Para mí, elaborar mis propias prendas es muy importante, porque la moda es una manera más de expresarme y creo que mis vestidos dicen mucho de mí. Mis vestidos son alegres, divertidos, coquetos, con un estilo un poco naíf, con aire retro y en ocasiones elegantes. Creo que yo soy igual que mis vestidos.

Amparo en la semifinal. Foto: RTVE

L.V.C.: Tienes un estilo muy marcado e inspirado en la femenina estética de los años cincuenta. ¿Qué es lo que llama tu atención de la moda de estos años, qué tiene que la haga tu preferida? A.O.: Me encanta la elegancia de los años 50, ese estilo tan definido y depurado. Es una moda muy femenina y coqueta, justo lo que le falta a la moda actual. Aunque yo creo que he adaptado el color y la alegría a esos looks cincuenteros dándole mi toque personal.

L.V.C.: Tu camino en el programa, que te llevó a la final, ha resultado controvertido en redes sociales. ¿Qué te gustaría comentar a esas personas que pensaron que tu llegada a la final no fue justa?

A.O.: Evidentemente este es un programa de costura y, la verdad, yo soy más diseñadora o estilista que costurera, eso no se lo voy a negar a nadie. Tampoco voy a negar que compañeros como Sergio, Alejandro o Anastasia cosían mejor que yo. Pero… en este programa la costura no lo es todo. El gusto o la astucia hace mucho y, en ocasiones, hay que ser un poco listo y usar estrategias y yo lo que he hecho. Cada uno tiene sus armas y yo creo que el hecho de que mis compañeros me consideraran más débil le ha hecho confiarse a alguno, porque no me veían rival. El ánimo y la alegría también hacía mucho. Raquel decía que yo era la alegría del taller y que se notaba mis ganas de hacerlo bien… Creo que mi punto fuerte fue el hecho de no ir a ganar sino a aprender y a disfrutar de la experiencia. Mi objetivo solo era estar una semana más y, sin darme cuenta, llegué a la final. Puedo decir que he salido airosa de diferentes pruebas de expulsión, incluida la de la semifinal con mi famoso imperdible, el cual estaba en todo mi derecho de utilizar y así lo hice. En ese momento yo solo quería pasar a la final y me pareció la mejor opción. Yo ganaba 20 minutos y además así ya nadie más podría usarlo. Era la última prueba y había que ir a por todas, y no lo dudé. A mucha gente le pareció una triquiñuela para pasar a la final y me criticaron diciendo que Isabel había hecho todo el trabajo duro (me ayudó muchísimo, no lo niego, pero yo cosí como una fiera) y, le pese a quien le pese, llegué a la final e hice un traje de novia maravilloso y quede tercera, así que yo ¡feliz!

No obstante, mucha gente es muy cruel y no piensa que porque una salga en un programa de televisión ya son libres a insultar y decir cosas muy feas (a mí me han mandado mensajes tan feos que…) y muy fuertes de gente que no me conoce ni sabe cómo soy… Hay mucho odio, pero también hay mucho amor y los mensajes de ánimo hacen que todo valga la pena.

Porque a mí el año pasado –la primera edición del programa- todas las pruebas me parecían facilísimas y los concursantes muy torpes, pero… hay que vivirlo y en 90 minutos nada es fácil.

Web de Amparo Ordaz. Foto: captura de pantalla de su web.

L.V.C.: ¿Cómo te animaste a participar de Maestros de la Costura?

A.O.: La verdad que en la primera edición muchas amigas me animaron a presentarme, pero no me animé. Eso sí, vi enterita toda la primera edición y me encantó. Cuando estaban con los castings de la segunda edición Isabel, una de mis clientas, me insistió muchísimo para que me presentara así que, bueno, me presenté. Me hizo mucha ilusión desde el primer día, de hecho, me tiré todo el verano diciéndoles a mis amigos que iba a entrar a Maestros de la costura sí o sí y creo que mi seguridad y mis ganas de entrar fue lo que hizo que me eligieran. Recuerdo que, como todo era top secret, le dije a mis amigos que no me habían cogido y todos me decían que lo sentían mucho que sabían la ilusión que me hacía. Les daba miedo que me desanimara mucho después de todo lo que me había ilusionado.

L.V.C.: ¿Con qué te quedas de tu paso por el programa

A.O.: Me quedo con las 10 semanas más felices de mi vida, con la ilusión y con las ganas de descubrir adonde íbamos a ir en las pruebas por equipos o a quien íbamos a conocer y qué tendríamos que hacer. Era como si todos los días fuesen Navidad. Me quedo, sin duda, con la experiencia, con todo lo aprendido, y con todas la personas que he conocido en este viaje. Considero que este programa me ha enseñado mucho y no solo de costura, sino de la vida.

L.V.C.: Una vez fuera del concurso, y después de haber probado la televisión y la costura a otro nivel, ¿cómo te gustaría desarrollar tu carrera?

A.O.: Yo me apunte al programa principalmente porque no era feliz con la vida que tenía y quería un cambio. Quería que alguien me diera la oportunidad de trabajar como diseñadora o estilista y espero poder cumplirlo. Aunque después de mi paso por el programa no sé si me sería más rentable dedicarme al mundo del humor jajajaja. Cada vez me pide más gente cosas relacionadas con ese mundo que con el de la costura así que nunca se sabe. De momento he sacado mi web www.amparitotaconcitos.com, donde pronto podréis ver mi nueva colección, pero puedo decir que ahora mismo solo soy una chica en busca de una oportunidad e iré a donde me la den.

No tengo nada que me ate y solo quiero volar en busca de nuevos retos.

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