Shaoran, el sastre "preppy" de Maestros de la Costura
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Shaoran, el sastre “preppy” de Maestros de la Costura

«La sastrería combinada con el diseño crea un mundo mágico»

 Foto de la galería: Shine Iberia.

El perfeccionista Shaoran fue el primer aprendiz en abandonar Maestros de la Costura, concurso de RTVE que busca premiar al mejor modista de España, pero su contribución le dio un toque difícil de olvidar. Sastre hijo de modistas, su nombre, que cambió de modo legal, significa «pequeño lobo», un carácter que imprime en su particular estilo «preppy». Nacido en la localidad gaditana de San Fernando, lleva la técnica en la sangre, confiesa, y busca la inspiración en la moda victoriana. La sastrería es una artesanía incompatible con las prisas y esa característica llevó a Shaoran a ser el único aprendiz en no presentar ningún conjunto en una prueba. Ese espíritu detallista, que sumado a la escasez de tiempo jugó en su contra en el programa, es sin embargo un gran valor en su búsqueda de su estilo: un tipo de prendas masculinas que se puedan usar «en actos sociales y a la vez ser usado para otro tipo de eventos más cercanos a una filosofía de vida sibarita», explica.

LA VOZ DE LAS COSTURERAS.: El mundo de la sastrería te viene de cuna y el del diseño, por enamoramiento. ¿Cómo saltó la chispa que te llevó a estudiar moda?

SHAORAN.: En mi opinión, hoy en día, son conceptos que no se pueden disociar. Es decir, van de la mano. La sastrería es una técnica con unos patrones preestablecidos pero combinada con el diseño crea un mundo mágico. De hecho, cuando era pequeño me gustaba diseñar ropa distinta a lo convencional, combinando técnica y diseño. Mi objetivo era crear un estilo propio.

LVC.: Cuando uno se cría entre telas y máquinas, las anécdotas tienen que ser inevitables. ¿Qué recuerdas de tu infancia en una familia de sastres y modistas? ¿Tienes alguna anécdota bonita relativa a esos años?

S.: Cuando era pequeño, lo que más deseaba era tener un chaleco de lana lila y recuerdo que buscaba la madeja de lana en tiendas. Al principio, no encontraba el color hasta que, ¡voilá!, encontré la madeja y pude tener el chaleco. Hoy, en mi fondo de armario no faltan preferentemente chalecos de punto y lana, sin renunciar a otro tipo de tejidos. De hecho, cuando uso algún chaleco mi madre siempre me recuerda la ilusión que me hacía tenerlo de pequeño.

LVC.: Tu estilo “preppy”, con ese aire de eterno preuniversitario… ¿tiene que ver con tus orígenes en el terreno de la sastrería?

S.: Al final todo está conectado y el preppy es una forma de vestir relacionado con mi estilo de vida, que refleja un corte elegante a la perfección.

LVC.: Te muestras fan declarado de la moda victoriana y del estilo del diseñador norteamericano Thom Browne. ¿Qué hay de esta mezcla británico-americana en tu estilo como diseñador? ¿En qué público piensas cuando diseñas?

S.: La moda inglesa refleja un estilo clásico y muy elegante, mientras que el estilo americano es más Street y urbano. Es precisamente ahí dónde me gusta trabajar. Crear un revival de la moda inglesa clásica pero adaptado a estos tiempos, llegando a crear una imagen de joven caballero elegante. Me dirijo a un hombre de nivel adquisitivo medio alto con estilo neoclásico y amante de la moda inglesa, al que le gusta vestir elegante, pero a su vez no perder su estilo juvenil. Es decir, que pueda usar una ropa para utilizar en actos sociales y a la vez ser usado para otro tipo de eventos más cercanos a una filosofía de vida sibarita.

LVC.: ¿A quién te gustaría vestir?

S.: Esta pregunta es difícil de contestar, puesto que uno obtiene mayor satisfacción no sólo por vestir alguien a quien admirar sino llegar más a todo el público. El objetivo es afianzar un nuevo concepto de vestir o estilo en los hombres de hoy en día.

LVC.: ¿Cómo te animaste a participar en el programa? ¿Qué recuerdas del proceso de selección?

S.: Mi paso por el programa se lo debo todo a mi mentora en el mundo de la moda en España, Sofía Claris. A través de ella tuve conocimiento del talent show y me animó a inscribirme en el proceso de selección. Fue todo muy rápido y cuando menos me lo esperaba estaba seleccionado y participando. El proceso no lo recuerdo como largo, pero sí intenso, muy ilusionado cuando recibía notificaciones, que había accedido al siguiente paso del casting. La experiencia fue genial, he conocido a compañeros que se han convertido en grandes amigos para toda mi vida.

LVC.: ¿Con qué te quedas de tu paso por el concurso? ¿Qué aprendizajes técnicos y personales te llevas?

S.: Tras mi corto paso por ‘Maestros de la Costura’, me llevo un gran aprendizaje de Ana Ortiz que me enseñó a perfeccionar la técnica del Patronaje que ya ejecutaba, a ser más resolutivo en el trabajo, a no pensar tanto en lo que puedan pensar de mí en mi trabajo y hacer lo que me gusta y llevarlo a cabo. Además de convivir con más personas, no mostrar tanto mis pensamientos y pensar las cosas dos veces antes de decirlas.

LVC.: ¿Cómo te gustaría ser recordado tras tu paso por el programa?

S.: Dado mi poca aportación, sé que los espectadores no me pudieron conocer todo lo que yo quisiera, pero ha sido una experiencia y me quedo con lo bueno.

LVC.: ¿Qué es lo que destacarías de tu relación con el jurado y con el resto de concursantes?

S.: Los comentarios de los jueces pueden parecer duros desde fuera, pero lo realizan desde su experiencia y para hacer que nos superemos como personas y profesionales. Tuve la suerte de poder ser aconsejado por Lorenzo Caprile. Con respecto a mis compañeros, ha sido una gran experiencia llena de compañeros en el programa como amigos. Cada uno me aportó su granito de arena y me llevo unos grandes amigos para siempre.

LVC.: ¿Crees que Maestros de la Costura servirá para poner en valor la artesanía en la costura?

S.: El formato del programa es perfecto para cumplir esa finalidad. De hecho, hace que el espectador sea capaz de ver todo lo que conlleva la creación de una prenda. Todos pensamos en moda como pasarelas y puesta en escena, limitándonos a lo artístico, pero lo artesanal no tiene que perderse. La elaboración es fundamental, desde la idea hasta la puesta en escena es un proceso creativo que debe mimarse al detalle y, por tanto, debe valorarse.

LVC.: Una vez fuera del concurso, y después de haber probado la televisión, la costura y el diseño a otro nivel… ¿cómo te gustaría que se desarrollara tu carrera profesional?

S.: Realmente estoy abierto a diversos campos dentro del mundo de la moda. Desde la confección, diseño, organización de eventos, venta on line de mis diseños, etc. En definitiva, no me quiero cerrar ninguna puerta. Todo aprendizaje es poco.

 

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